13 ago. 2010

¡BioShock: Infinite ya es real!


Y así es como luce, damas y caballeros. Hace un rato, durante una conferencia de 2K Games en Nueva York se ha anunciado en exclusiva esta nueva entrega de la saga BioShock.

En BioShock: Infinite nos las veremos con un montón de novedades, y no es que cambie algo la mecánica de juego conforme a las otras entregas, o que habrá nuevas armas y enemigos... vamos... hablo de cambios del tamaño de pasar de una desconocida ciudad submarina sumergida en mitad del atlántico, una utopía en medio del océano que defendía la plena libertad de los autores, tanto artistas como científicos, que no encontrarían ningún límite al llevar a cabo su trabajo, ciudad que terminó corrompiéndose y transformándose en una decadente pesadilla... a... una ciudad voladora, orgullo y símbolo del espíritu colonizador estadounidense (de la que no sabemos mucho más). Además de un salto espacial también lo habrá temporal, y es que los hechos del BioShock: Infinite acontecieron 50 años antes de lo que pasó en las 2 primeras entregas de la saga, de momento desconocemos si habrá conexión entre las tramas.

En esta entrega nos meteremos en la piel de Booker Dewitt, un detective con la misión de infiltrarse en Columbia (así se llama la ciudad) y rescatar a la telépata Elizabeth, que nos acompañará a lo largo del juego, interactuando con el protagonista y el entorno. La desarrolladora, Irrational Games (también responsable del  primer BioShock), confirma haber tenido que modificar el motor gráfico Unreal Engine 3 (que se utilizaba en los otros dos juegos) y crear nuevas tecnologías para llevar a cabo este título, y es que a lo largo del nuevo BioShock, la ciudad se estará moviendo, además de que podremos destruir algunos edificios. Esto último puede dar muchísimo juego, además de ser deliciosamente espectacular. El cambio de aires también nos proporcionará nuevas armas, nuevas estrategias y técnicas, y nuevos plásmidos, entre los cuales ya sabemos que se encontrará el de la electricidad. Echadle un vistazo al tráiler:


Realmente espectacular, ¿verdad? Sigue la tradición de tener una perspectiva en primera persona, al igual que pasó en los tráilers de las dos anteriores entregas de la saga. En el vídeo se puede ver también el "sustituto" de los adorables y terroríficos Big Daddys, y parece que cada encuentro con ellos nos hará sudar sangre. Se puede ver también a Elizabeth en el vídeo, salvándole la vida (o al menos dándole unos segundos más de ella) al protagonista del vídeo. 

En la conferencia también se habló de que al incluir nuevas armas y plásmidos han buscado variedad, y no variedad de elegir a la hora de enfrentarte a algo, si no variedad de obstáculos que requerirán cierta combinación de herramientas o habilidades específicas (que no es lo mismo). Evidentemente, estas novedades se fusionarán con el entorno, y buen ejemplo de ello es un plásmido nuevo que consiste en utilizar cuervos para derrotar al enemigo. A los afortunados asistentes de la conferencia, les mostraron una demo del juego, en el que el protagonista entraba en un bar y nadie le disparaba en un principio, es decir, habrá situaciones en las que seremos un miembro completamente neutral, aunque luego, en el vídeo, a raiz de cierto suceso todo el mundo se liara a tiros. 

Personalmente, el diseño me parece un acierto enorme, y aunque Rapture da para mucho, el cambio de ambiente también se agradece. Nos espera un universo nuevo, una nueva historia y ambientación, lo cual se merece unos cuantos litros de baba por nuestra parte, y es que después de esas dos obras maestras que son las primeras entregas del BioShock (principalmente la primera), creo que lo único que podemos hacer ante esta nueva entrega es esperarla con una sonrisa de oreja a oreja. BioShock: Infinite está confirmado para PC, XBox360 y PS3, eso sí, para el 2012.

PD: Genial el guiño a Rapture (ciudad submarina donde nos sitúan las dos primeras entregas, por si andáis perdidos) al comienzo del tráiler.

Gracias a César por el aviso.
Fuente: Meristation

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