7 ene. 2012

Análisis - Uncharted 2: Among Thieves


Si buscásemos en un diccionario videojuegil el significado de la expresión "dar la campanada" la imagen que ilustraria sería la de 'Uncharted 2: Among Thieves'. Con una primera entrega notable pero correcta al fin y al cabo muy pocos se esperaban la hazaña que los chicos de Naughty Dog se marcaron con la secuela que supuso la confirmación de su mayoría de edad como equipo. Mas de doscientos premios, cuarenta calificaciones perfectas, marcar el techo gráfico de PlayStation 3 (cosa que hoy en día solo ellos mismos han conseguido superar con la tercera parte de esta franquicia) y una nueva forma de entender el espectáculo en los videojuegos son algunos de los méritos de esta obra de arte que hoy comentamos.

'Uncharted 2: Among Thieves' nos pone de nuevo en la piel del aventurero Nathan Drake, esta vez en una carrera a contrarreloj para seguir los pasos de Marco Polo y encontrar la ciudad perdida de Shambaláh. Naughty Dog consigue de nuevo hacer un homenaje redondo al cine de aventuras y adentrarse también en el mundo de las traciones, lealtades y del honor del gremio de los ladrones. Y es que de nuevo, el reparto de Uncharted cumple a la perfección, mostrándonos un abanico de personajes bien construidos, auténticos y fieles a sí mismos que desprenden carisma por los cuatro costados. El "Among Thieves" en el título hace referencia a los valores y lealtades que tienen entre sí en el gremio de los ladrones, ya que dos de los personajes nuevos sirven como motor para la historia, Flynn y Chloe, ambos parte del pasado de Drake y pertenecientes a ese mundo turbio en el que se mueve.


Una virtud que tiene este 'Uncharted 2: Among Thieves' a la hora de contarnos la historia, es que sus desarrolladores han puesto igual de mimo tanto en el aspecto ténico y jugable como en el narrativo. El tempo en el que se nos cuenta todo es perfecto, el juego empieza con un ritmo altísimo que nos mete de lleno en la historia a través de un flashforward, y a través de ahí nos narra una de las aventuras más frenéticas que nos lleva desde el robo en un museo a un tiroteo por los tejado con un helicóptero o un asalto a un tren que se define como uno de los niveles más inspirados de la historia de los videojuegos. Nathan, Chloe, Sully, Flynn, y otros muchos más personajes que no menciono por cuestiones de trama sirven como hilo conductor de esta historia que nos habla de la búsqueda de un tesoro, pero también de las relaciones entre seres humanos y los valores de cada persona.

En lo jugable, se combinan, al igual que su precuela, elementos de exploración, de "plataformas" y de acción en tercera persona. Se aprecia una muy buena elección en el orden de los niveles, ya que salvo contadas excepciones, en casi todo momento encontramos combinadas estas tres mecánicas de juego. El sistema de escalada ha mejorado mucho, y aunque no suponen en ningún momento un reto real, ha conseguido añadírsele un plus de espectacularidad que hace que sean una delicia jugable. Las partes de exploración son tremendamente limitadas, y casi podríamos decir que son más bien avanzar por escenarios en los que encontramos pocos enemigos. Aún así, es una delicia escuchar los diálogos que nos han preparado para estas partes, ya que la química entre Nathan y sus acompañantes es total y están escritas con una brillantez digna de elogio.


En las partes de disparos encontramos una mecánica muy similar a la de la saga Gears of War, con sistema de coberturas. Muchos dicen que este es el punto flaco del juego, y si bien es cierto que en algunos niveles en los que están demasiado recargados de enemigos y ponerse a cubierto no es una opción válida a muy largo plazo, la cosa puede volverse un poco caótica. Aún así, el sistema funciona muy bien la mayor parte del tiempo y los tiroteos son épicos, intensos, y con su justo nivel de dificultad. La IA, sin ser algo extremadamente sobresaliente, cumple su parte y nos lo podrá difícil en mucha ocasiones. Además se nos da la posibilidad de afrontar los niveles desde un perfil de sigilo, lo cual le da una variedad que ya se amplifica con el variado arsenal de armas que encontramos, que implican diferentes filosofías de juego. Bien es cierto que no es nada del otro mundo e incluye las armas que encontramos hoy por hoy en casi cualquier juego, sirve para amplificar la experiencia.

El toque cinematográfico junto con el salto gráfico es quizá lo que más se ha alabado en esta entrega. Aunque ya veíamos sus intenciones con algunos niveles del primer juego (el submarino en el medio de una jungla, los nieveles en la moto acuática, los niveles finales), aquí es donde los chicos de Naughty Dog dan la talla con creces y crean algunos de los niveles más memorables de la historia de los videojuegos. Esto es algo muy fácil de apreciar cuando vemos el juego en movimento y ciertamente complicado de expresar, pero la inclusión de elementos dinámicos en el juego regular (coches que explotan, suelos que se desprenden, contratiempos inesperados al fin y al cabo) así como de entornos con movimiento propio (esta expresión se la debo a los chicos de Naughty Dog, quejas a ellos), hacen de la experiencia algo mucho más intenso.


No quisiera yo hacer este análisis sin hacer mención a unos pocos niveles que marcan la diferencia entre un triple A común y una obra maestra que prevalecerá el paso del tiempo. La persecución y posterior tiroteo por los tejados de Nepal contra el helicóptero contiene momentos de persecución frenética, de espectacularidad gráfica y de jugabilidad desenfrenada. El asalto al tren es uno de los nieveles más emblema de la saga, perfecto ejemplo de entorno con movimiento propio (es una maravilla como percibimos el movimiento del tren), que combina además tiroteos con pequeños elementos de escalada que lo hacen muy interesante. La persecución en el pueblo el tanque, frenética y que no nos da un momento de respiro, la lucha contrá los misteriosos habitantes de Shambalah, o el puente a punto de colapsarse no sólo difuminan la línea entre película y videojuego, si no que la mueven de sitio a un lugar al que solo este arte que son los videojuegos pueden acceder.

Gráficamente el juego llevó al límite a PlayStation 3 en su día, y no es para menos. No soy un purista de los gráficos, tampoco un gran entendido, y no creo que un juego deba ser lo más fardón gráficamente para ser una experiencia jugable redonda, pero en Uncharted 2 el aspecto visual está tan cuidado que no queda más que quitarse el sombrero ante los señores de Naughty Dog. Las animaciones de los personajes son jodidamente reales, las físicas de los objetos, especialmente en lo que a destrucción se refiere hacen enrrojecer de envidia al Frostbite 2. Los efectos de luz y color son sencillamente perfectos, y a nivel de diseño de escenarios apreciamos un tremendo cuidado y mesura en la fidelidad, sin grandes concesiones en lo creativo, pero con un resultado final más que notable.


Al comienzo, yo era una persona que le tenía un poco de miedo a eso de la puntuación perfecta para un videojuego, ya solo el hecho de puntuarlos parte de una pretensión de único juicio que da un poco al traste con la objetividad. Pero aspirar a esta es una quimera, ya que los videojuegos son al fin y al cabo experiencias, historias que hacen más o menos mella en nosotros, y cuando una consigue llegarnos realmente todos los posibles fallos que puede ser que tenga (y muy probablemente tendrá) se olvidan y ese juego trasciende para nosotros a algo mucho más importante. Es la magia de sentir la aventura, de empatizar con héroes legendarios, de vivir historias que nos emocionen y de explorar parajes desconocidos. Todo eso es 'Uncharted 2: Among Thieves' para mí, y por ello no me tiembla el pulso a la hora de afirmar que no es una opción muy recomendable, si no una compra obligada para todo aquel que ame este arte que son los videojuegos.



Ficha


Título: Uncharted 2: Among Thieves

Desarrolladora: Naughty Dog

Distribuidora: Sony Computer Entertaiment

Plataformas: PlayStation 3

Valoración: 100/100

1 comentario:

  1. Y así nuestro querido Kike se estrena con la puntuación perfecta. PLASPLASPLASPLAS. Aunque a mí también me gustó mucho este juego no me llegó "tanto", ya hablaré de él cuando llegue el momento.

    PD: César se estrenará con el análisis del RAGE.

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