20 mar. 2011

Análisis - Red Dead Redemption


Desde que me enteré de su existencia quise jugarlo, así de simple. Aquellos cercanos a mí sabían que cada dos por tres estaba diciendo las muchas ganas que tenía de comprármelo, pero los 70 euros del precio y el hecho de no tener consola propia me echaban bastante para atrás. A finales del año pasado se me presentó la solución, un amigo que ya se lo había acabado estaba intentando venderlo por unos 37 euros, y ahí me lancé. No había razones para no hacerlo ¿Un nuevo juego de Rockstar ambientado en el oeste? ¿Un sandbox? ¿En el oeste? ¿Dónde hay que firmar?

El juego lo desarrollaron las trabajadoras gentes de Rockstar San Diego, responsables de su antecesor, Red Dead Revólver, al que reconozco no haber jugado. Utilizando el potente motor gráfico RAGE (Rockstar Advanced Game Engine) que ellos mismos desarrollaron y ya hemos podido ver en GTA IV, nos sumergen en una épica aventura en el decadente lejano oeste.

¿El héroe? ¿El argumento? ¿La aventura? John Marston, contratado por el gobierno (a la fuerza) para limpiar su nombre eliminando a miembros de su antigua banda de malhechores, debe hacerlo, debido a sutiles amenazas del gobierno hacia su felicidad tales como secuestrar a su familia. Ese es el motor, el argumento principal, pero como en todo buen sandbox para alcanzar nuestro objetivo nos veremos obligados a ayudar a un buen puñado de buenas gentes (y no tan buenas) a lo largo de nuestra larga travesía, repitiéndose relaciones "quid pro quo style" (tú me das, yo te doy, sin las connotaciones homosexuales) que nos permitirán acercarnos cada vez más a nuestro objetivo. 

Algo que me ha gustado mucho de este juego es el carisma de los personajes, y lo lograda que está la progresión en cuanto a intensidad en las misiones que tendremos que hacer a lo largo del mismo. Y no sólo eso, sino que a medida que avanza la historia, cada vez estamos más y más comprometidos con los motivos de nuestro personaje. John Marston es uno de los mejores personajes que he visto en mucho tiempo (en lo que a videojuegos se refiere), y sus intenciones, sentimientos y demonios interiores están perfectamente retratadas, de forma que nos encariñamos enormemente con el personaje. Este encariñamiento, esta empatía que desarrollamos hacia él hace que a partir de la 2ª mitad del juego todo lo que le pase a él nos afecte mucho más. Esto último va muy en serio, y se nota fácilmente con el cabreo que nos produce que le traicionen y cosas semejantes, lo cual desata ciertas explosiones de ira homicida en nosotros. Evidentemente, al vivir mucho más la aventura del personaje disfrutamos muchísimo más el juego. Pero no sólo goza de gloria el personaje principal, ya que nos toparemos con un buen puñado de secundarios (que serán los que nos den misiones) y hay cada uno que es genial


Algo genialmente logrado en el juego es la ambientación. Ese lejano oeste en decadencia de principios del siglo XX, en el que los pistoleros empiezan a convertirse en una leyenda o un mito del pasado de la historia de norteamérica. Ese polvoriento espíritu del western clásico ya nos entra por el pulido apartado visual, que sí, tiene algunos bugs, pero resulta espectacular a pesar de no tener las mejores texturas o efectos (recordemos que tratamos un juego de consolas). No serán pocas las veces en las que el vasto territorio que nos topemos por delante esté iluminado por la luna, o por relámpagos en medio de una brutal tormenta. Además del transcurso de la noche y el día, como ya digo nos toparemos con tormentas, simple lluvia, cielos nublados e incluso con nieve en ocasiones. 

Pero no se queda ahí la cosa, porque el apartado sonoro tampoco se queda atrás, ya que además de un enorme repertorio de sonidillos que nos toparemos por ahí (creo que llegamos a un punto en la evolución del arte del videojuego en el que no hay que recalcar que la madera suena a madera), podremos disfrutar de una banda sonora hecha a medida. Y esto último lo digo literalmente, ya que irá cambiando dependiendo de lo que estemos haciendo, así mientras estamos deambulando por ahí sonará una suave melodía para que disfrutemos del vasto horizonte y cuando estemos en medio de una persecución sonará algo más ágil para meternos prisa. Además de esto el juego cuenta con temas específicos para algunos puntos de la historia, que consiguen grabárnoslos en nuestra memoria con mucha más intensidad (la llegada a México y cierta parte del final del juego son realmente fantásticas).

Y no se queda aquí la cosa, ya que en la ambientación también entra el guión, con todo el repertorio de misiones tanto principales como secundarias que tendremos que hacer. El juego tiene un tono sincero y cruel que deja una sensación de realidad que ayuda muchísimo al disfrute del mismo. Os garantizo que los desarrolladores no se han cortado un pelo y han optado por lo explícito cuando han debido hacerlo. Hay que dejar bien claro que este es el lejano oeste de las putas, los bandidos, los tramposos, los estafadores, los dictadores y los asesinos. Así que el desarrollo de los personajes y las opciones que tendremos dentro del juego (que comentaré a continuación) hacen justicia al espíritu del mismo.


La jugabilidad es muy sencilla e intuitiva, no cuesta nada adaptarse a los controles y dominarlos a la perfección será sólo cuestión de un ratillo. La libertad que se nos planta dentro del juego es limitada, pero considerable. Podremos montar a caballo por todo el territorio, robarlos, robar carretas, robar diligencias, jugar al póker, a la herradura, echar pulsos, jugar al juego del cuchillo (en el que soy un experto) o al dado mentiroso (y más cosas). De vez en cuando se nos acercará gente pidiendo auxilio y que le hagamos algún favor (como recuperar su caballo robado, encontrar su carro asaltado por bandidos o salvar a su mujer de una ejecución). Estas misiones juntadas con algunas elecciones que se nos plantean a lo largo del juego nos ayudarán a conseguir honor y hacernos respetar, además de fama. Con la fama nos reconocerán allá por donde vayamos, además de obtener algunos beneficios en tiendas y actos menores (llegará un punto en el que casi no importe si robamos un caballo). Siempre que nos dé por hacer el mal (véase aniquilar una ciudad), nos perseguirán los representantes de la ley que haya por los alrededores, una vez nos hayan perdido de vista se pondrá un precio a nuestra cabeza, que tendremos que pagar para poder estar en paz con el sistema. También podremos hacer misiones de vigilante para los pueblos, al igual que ir a cazar bandidos (tanto vivos como muertos). En ocasiones también se nos plantearán eventos especiales, como el asalto a una fortaleza de bandidos, ayudar a un sheriff a devolver una diligencia robada, o simplemente vernos asaltados por grupos de bandidos o que nos reten en un duelo. Vamos, que el mundo en el que nos planta el juego está vivo.

A nivel de jugabilidad cuando las cosas se nos pongan difíciles dispondremos del "Dead-Eye", que nos permitira "ralentizar el tiempo" y poder apuntar mejor para poder hacer unas matanzas de lo más piccicato. Dispondremos de un buen repertorio de armas que irá mejorando a lo largo del juego, además de la posibilidad de cambiarnos de atuendos. Algunas armas y vestuario lo conseguiremos completando una serie de desafíos. Dispondremos de desafíos de caza, puntería, buscatesoros e incluso para conseguir algunos objetos nos pedirá que exploremos determinadas zonas del mapa.

El juego también tiene un modo multiplayer que confieso no haber probado (aún). Hay desde modo libre por todo el mapa hasta las clásicas partidas  de capturar la bandera o matarse entre todos.

Vamos, que el juego es la polla. Un argumento que cada vez interesa más, unos personajes que nos importan, una ambientación pulidísima que nos hace vivir el espíritu "western", unas misiones secundarias divertidas, unos gráficos muy dignos que aportan gran espectacularidad, un apartado sonoro que cumple con una banda sonora bastante buena, una jugabilidad fluída e intuitiva y un modo multiplayer bastante completito que permite extender las 30-40 horas de juego que proporciona el single player (sin contar hacer el mono por ahí). Es cierto que hubiera estado mejor que el argumento nos "atrapase" más al principio del juego o que la banda sonora la hubiese compuesto Ennio Morricone, pero el resultado final es fantástico. Pocas aventuras de este calibre se ven en el mundo de los videojuegos y recomiendo que esta no la dejéis pasar. Este juego os hará gozar "in crescendo" hasta los últimos minutos, que son de lo mejor en la historia de los videojuegos.





Título: Red Dead Redemption

Desarrolladora: Rockstar San Diego

Distribuidora: Rockstar Games

Plataformas: PS3/XBOX360 (exacto, PC no, BIEN ROCKSTAR)

Precio: Originalmente a 70 eurazos, pero ahora lo podéis conseguir a poco más de 30 fácilmente.

Idioma: Versión original con subtítulos en castellano y se agradece.

NOTA: 96/100

2 comentarios:

  1. A mí la verdad es que el multiplayer me la trae floja, es uno de esos juegos en los que no me importa lo más mínimo.

    Ahora bien, obviando eso, sin duda alguna un juegazo y mucho más divertido que el GTA IV, la verdad no sé si por ser algo nuevo o sencillamente porque el GTA es que me pareció un coñazo supremo ya que el San Andreas había dejado el listón muy alto, pero bueno, sea como sea, está claro que en Rockstar lo que hacen, de momento, lo hacen bien.

    Totalmente de acuerdo con la nota por cierto.

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  2. Red Dead Baby!!!!
    uno de los mejores juegos que yo e jugado, pues su historia es muy buena y creo que es uno de esos juegos que si te mete en la historia.
    Y sobre el multiplayer, pues en mi opinión es muy bueno, y sobre todo las misiones cooperativas (eso se tiene que descargar) y el modo libre.
    Se les agradece Rockstar San Diego!

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