10 abr. 2011

Análisis: 'Bully: Scholarship Edition'


Editado en 2006 para PlayStation2 bajo el nombre 'Canis Canem Edit' y reeditado para la nueva generación en 2008 bajo el título original americano, 'Bully: Scholarship Edition' supone un nuevo acercamiento de Rockstar a su tan dominado género del sandbox con una curiosa peculiaridad: en este caso somos un alumno de una escuela para chicos problemáticos, lo cual supondrá un acercamiento diferente a lo que solemos ver en sus sandbox.

En 'Bully: Scholarship Edition' tomamos el control de Jimmy Hopkins, hijo de una ávida mujer cazamillonarios que cansada de los problemas que su hijo ocasiona decide internarlo en Bullworth, una escuela para adolescentes problemáticos donde los problemas para Jimmy serán una constante. Nos encontraremos con una sociedad jerarquizada, dividida en facciones de las que deberemos ir amigándonos si queremos hacernos un nombre y reestablecer la paz y el orden en la caótica escuela.

Puesto que somos un estudiante de una escuela privada, muchos de los estándares que suelen darse en los sandbox de Rockstar han tenido que ser alterados con mucho ingenio. No podemos robar ni usar coches, nuestro método de transporte serán las bicicletas o el monopatín. No llevaremos pistola ni armas blancas, llevaremos bombas fétidas, tirachinas, canicas, polvos pica-pica. Recuperamos vida a base de refrescos con azucar. Incluso los clásicos objetos desperdigados por el mapa serán en este caso gomas y cartas de juegos de rol.

Como vemos la ambientación es excepcional, Bullworth respira vida por los cuatro costados, y el mapa adquiere un tamaño final considerable a medida que desbloqueamos las diversas zonas, un clásico de Rockstar. Al ser alumno de una escuela debemos asistir a clase todas las mañanas (esta característica es un añadido de la 'Scholarship Edition'), divididas cada asignatura en cinco pruebas de variadas características, algunas tan sencillas como hacer quick-time events y otras no tan sencillas como identificar estados de los EEUU o hacer cálculos matemáticos a gran velocidad.

En Bullworth hay una guerra de clases, empollones, pijos, macarras, altetas y gamberros comenzarán todos enemistados con nosotros gracias al buen hacer de Gary, antagonista del juego, y poco a poco tendremos que recobrarnos su respeto a base de palizas. Porque la lucha es un elemento clave, y aunque no matemos (dejamos a los enemigos doliéndose en el suelo) tendremos que vérnoslas con cantidad de enemigos y manejar bien un arsenal de controles de pelea que incluyen varios combos.

Como siempre, la policía estará presente, y nos seguirá por muy diversos motivos tales como abstenismo, violencia o vandalismo tanto dentro como fuera de la escuela. El mapeado es bastante amplio, incluye zonas muy diversas desde el mismo campus de la escuela, a un manicomio, barrio rico, de clase media y suburbios, y tenemos la oportunidad de tener diversas casas que hacen las veces de puntos de guardado superando diferentes misiones en el juego. En cuanto a las misiones, se puede achacar a la gran facilidad y simplicidad de las mismas el gran punto negativo del juego. Aunque son variadas y divertidas, ninguna llega a suponer un verdadero reto y terminamos echando de menos un poco más de profundidad en las mismas. Aún así hay un gran número de las mismas, y aunque fáciles, son entretenidas de jugar.


Como podemos ver, en la versión de PS2, Jimmy Hopkins padece sífilis.

En cuanto a desafíos secundarios, nos encontraremos a gente que nos pedirá favores por la calle (no esa clase de favores, mentessucias!), podremos realizar trabajillos a cambio de dinero (no esa clase de trabajillos, mentessucias!) y las clásicas carreras, en este caso de bicis (no esa clase de carreras de bicis, mentessucias!). El juego tiene una larga duración, yo tengo 25 horas jugadas y solo he completado el 65% del total, y es que hay un buen número de items para completar, tales como el vestuario, amplio y variado, que nos permite personalizar a nuestro personaje con gran libertad.

El diseño de lugares y personajes, aunque desfasado, cumple gráficamente y tiene un cierto estilo personal. La mejora gráfica con respecto a la version de PS2 es notable, especialmente en PC y Xbox360 (a los pobres desgraciados de Wii les toca seguir viviendo en la pasada generación). La historia que se nos cuenta está llena de personajes muy bien definidos y carismáticos que harán que nos sumerjamos de lleno en ella. Además, el guión es una auténtica maravilla del humor negro de Rockstar, y hay momentos realmente desternillantes (atentos a las bromas con las relaciones entre miembros de la misma familia en los diálogos con el grupo de los pijos).



En resumen, 'Bully: Scholarship Edition' no es el mejor trabajo de Rockstar, pero si que es uno de los más originales y divertidos. Posiblemente tengáis dificultades para adquirirlo en formato físico a no ser que sea de segunda mano, yo lo compré vía Steam las navidades pasadas, cuando se les fué la cabeza, por 3 euros y creo que no me ha podido salir más rentable. Asi que lo dicho, si buscáis un juego para jugar casualmente sin ninguna pretensión de desafio si no de divertirse, esta puede ser una buena opción.


Ficha.

Título: 'Bully: Scholarship Edition'.

Desarrolladora: Rockstar Vancouver.

Distribuidora: Rockstar Games.

Plataformas: Xbox360, Wii, PC/DVD.

Valoración: 78/100

4 comentarios:

  1. Ahora me arrepiento de no haberlo pillado cuando estuvo a ese precio, joder.

    xDDDDDDDDDDDDDDDDDDD

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  2. Kike seguramente reviviría sus andanzas como matón de instituto.

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  3. El mejor juego que he jgado en toda mi vida!!!!!!!!!!!

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