26 jul. 2011

Análisis: 'Grand Theft Auto IV'


Los proyectos de Rockstar se cuentan, salvo raras excepciones, por éxitos. De entre sus muchas licencias destaca sobre las demás 'Grand Theft Auto', GTA para el populacho. No soy muy consciente de la repercusión de sus primeras entregas, pero desde que PS2 diera el pistoletazo de salida a la segunda generación de juegos, los americanos han recreado la escena de la bañera de American Beauty con premios y críticas redondas en lugar de pétalos. No es de extrañar que, tras una trilogía que hizo las delicias de fans y crítica, lo que hicieran en Rockstar en la nueva generación con 'Grand Theft Auto IV' era una cita obligada para todos los gamers.

'Grand Theft Auto IV' nos pone en la piel de Niko Bellic, un ex soldado serbio que escapa de los demonios de su pasado y termina con sus huesos en Liberty City, donde peleará contra viento y marea con el fin de conseguir el sueño americano. Como acostumbra, esto no será sencillo, y nos veremos inmiscuidos en no pocos asuntos de tráfico de drogas, ajustes de cuentas y demás situaciones que solucionaremos a base de grandes cantidades de plomo.

Si un aspecto destaca sobre el resto en GTAIV, ese es el gráfico. Los chicos de Rockstar han dedicado una cantidad de tiempo descomunal para que todo en el mapa este cuidado hasta el más mínimo detalle. Liberty City es una ciudad que desprende vida por los cuatro costados, y mientras conducimos a toda velocidad bien sea por los descomunales puentes o por los callejones de los barrios marginales la sensación que nos da es de que estamos ante una de las mejores adaptaciones de un entorno físico que se hayan visto. Basada claramente en New York, el mapa queda lejos de lo visto en 'Grand Theft Auto: San Andreas' por extensión, pero no es pequeño ni mucho menos.


En cuanto a la jugabilidad, ¿para que cambiar lo que ya funciona? Repetimos en casi todo salvo en la inclusión del móvil, una suerte de sistema de "navegación" que nos permitirá recibir misiones y darle un toque narrativo más realista al transcurso de la historia. A través de este podremos también quedar con nuestros amigos, ir a tomar algo con ellos, quedar con nuestros "ligues" etc. Una de las principales taras que encontramos en este aspecto es la fluidez con la que se mueve Niko, casi ortopédica, y los problemas que pueden dar a veces el control en cuanto a precisión al desplazarnos.

En la conducción se ha optado por un sistema mucho mas realista, y ahora conducir si que supone un verdadero reto, especialmente en lo referido a las persecuciones. Las físicas de los coches son una gloria verlas, y una vez nos adaptamos a la conducción será todo un gustazo. Motos, helicópteros y lanchas tienen también su parte de protagonismo, los tres tipos de vehículos con un control bastante errático que puede llegar a desesperar.


Las misiones que componen la trama principal son muy entretenidas, pero repetitivas hasta la médula, con contadas excepciones que suponen piezas jugables de auténtico lujo. Las misiones secundarias pasan de descubrir y ayudar a nuevos amigos a las ya clásicas carreras por la ciudad, la búsqueda de coches, o asesinatos a lo largo de la ciudad. Al final da la sensación de que se ha reciclado mucho y aunque todas las misiones tienen algo que las hace peculiares en su individualidad, no es más que la revisión de las mismas fórmulas a las que ya estamos acostumbrados.

Si bien queda claro que GTAIV es un señor juego por el nivel de dedicación al que ha sido sometido, y el cuidado que han puesto en cada pequeño detalle, cabe preguntarse si estamos, como muchos han proclamado, ante uno de los mejores juegos de la historia, si no el mejor. La respuesta es clara: no. GTAIV supone un salto gráfico increible a lo que hemos estados acostumbrados en la saga, pero supone otro atras en lo que a variedad se refiere. La historia es, conteniéndome mucho, muy mala. En ningún momento conectamos con los personajes, y eso es algo muy grave en un juego tan plagado de cinemáticas y que estira su trama principal hasta cerca de las 30 horas.


Aunque si que hay muchas cosas que podemos hacer, estas no suelen ser divertidas, y aunque conducir borracho después de tomar unas copas con un amigo es bastante entretenido, pasatiempos como jugar a los dardos, bolos o billar son un auténtico coñazo. En resumen, el afán de realismo es sin duda una gran baza para el juego para lo gráfico, pero deja un poco de lado lo jugable.



Aún asi no se puede negar lo evidente, y es que nos encontramos ante un gran título. Si bien 'Grand Theft Auto IV' tiene en un control poco pulido y una trama poco interesante sus mayores taras, su realismo y su adictiva mecánica de juego salvan el resultado final y ayudan a Rockstar a salir con éxito de su primer match-ball en la nueva generación. Ahora que sabéis lo que os ofrece, a mi solo me queda recomentaros este GTAIV por su increible aspecto gráfico, la diversión que os garantiza (alrededor de 30 horas de historia principal, mas las misiones secundarias y lo que os apetezca hacer el mono por Liberty  City) y por el económico precio al que se encuentra.



Ficha


Título: Grand Theft Auto IV

Desarrolladora: Rockstar North

Distribuidora: Take Two Interactive

Plataformas: PlayStation 3, Xbox 360, PC

Valoración: 90/100

2 comentarios:

  1. A mí la verdad es que no me convenció mucho, de hecho creo que no llegué ni a desbloquear todas las zonas del juego. Quizá se deba a que después de lo que fue el San Andreas este GTA me pareció más bien poco, quitando el salto gráfico de calidad claro.

    Aún así la verdad es que leyendo esto me entra el gusanillo de rejugarlo, a ser posible en pc puesto que me lo pillé en Steam y a ser posible también con algún mod de esos que hacen que el juego parezca el Crysis 8.

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