24 oct. 2011

Análisis - Just Cause 2


Tras la salida de Just Cause en 2006, en Avalanche Studios, desarrolladora de este saga, se pusieron a trabajar en esta segunda entrega de la serie protagonizada por Rico Rodríguez. Para ello diseñaron un nuevo motor gráfico que mostraría escenarios mucho más detallados y paisajes dignos de admirar, manteniendo y mejorando la jugabilidad del primer título y su libertad, pues esas habían sido sus principales bazas de cara a la crítica y al público, bazas sin las cuales probablemente se habría estrellado de forma estrepitosa en su estreno y probablemente hubiese propiciado que Just Cause 2 nunca viese la luz. De cualquier manera, en 2010 y tras una serie de retrasos Just Cause 2 vio la luz y aportó su granito de arena al género de los sandbox así como se labró un nombre entre éstos por los motivos que a continuación veremos. Por cierto, antes de empezarlo sería bueno aclarar que personalmente no he jugado a la primera parte, pero tampoco es algo demasiado relevante a la hora de hacer este análisis, simplemente lo menciono.

Just Cause 2 nos sitúa un tiempo después de lo ocurrido en la primera parte, en concreto dos años, llevándonos esta vez a la isla de Panau, un territorio gigantesco donde se desarrollará nuestra aventura, una aventura que surgirá debido a la reciente toma de poder del nuevo presidente, Panay hijo o Baby Panay, que tras matar a su padre le ha arrebatado el poder y se ha hecho con el control de la isla. Este presidente causará cierto recelo entre la "Agencia", el grupo para el que trabaja Rico y por tanto aparecerán en escena para derrocarle y también para encontrar a un integrante de la Agencia desaparecido tras el cambio de régimen, Tom Sheldon, del que se sospecha que se ha podido aliar con el enemigo, vamos, que como se sospecha que puede ser un traidor, además de derrocar a Panay hijo también tendremos que aprovechar y eliminar a Sheldon del mapa. Lo que en principio parece un argumento simple se queda exactamente en eso, un argumento simple, ya que aunque tras una serie de sucesos el argumento cambiará, la complejidad de éste será más bien nula y se limitará al objetivo principal en todo momento, sin demasiadas subtramas que le añadan algo de peso.


Las mecánicas del juego son sencillas en su concepción, tendremos que ir cumpliendo misiones y avanzando en la historia hasta llegar al final. Tendremos varios tipos de misiones, siendo las principales las misiones de la Agencia, sin embargo estas misiones no estarán disponibles una tras otra y necesitaremos conseguir un cierto nivel de caos cada vez que completemos una misión para conseguir desbloquear otra. El caos lo conseguiremos precisamente sembrando la destrucción en el entorno pero también haciendo misiones secundarias para cualquiera de las tres facciones que estarán en el juego y que aparecerán por consecuencia del argumento una vez completemos las primeras misiones, siendo estas misiones bastante variadas por lo general, las secundarias, pero un tanto monótonas al cabo de un buen trecho de juego, pues la variedad muchas veces tiene un límite y aunque sí es verdad que las habrá de muchos tipos, llegará un momento en que se repitan un poco entre sí, lo que no quiere decir que dejarán de ser divertidas, todo se debe matizar.

Decía que la mecánica es sencilla en su concepción porque aunque como habéis podido leer todo es bastante simple, a la hora de cumplir objetivos tendremos un amplio abanico de posibilidades y formas de hacerlo, destacando principalmente el uso de los vehículos en las misiones, donde tendremos que manejar vehículos de tierra, mar o aire con total soltura para salir airosos y conseguir el objetivo, luego hablaré más de esto. También tendremos a nuestra disposición el gancho, una herramienta útil e indispensable en Just Cause 2 con la que podremos hacer infinidad de cosas que pasarán por un mero impulso hacia determinado sitio, poder engancharnos a las paredes e ir trepando, colgarnos de helicópteros o vehículos en marcha, impulsarnos con el paracaídas, etc. Ese último objeto, el paracaídas, también tendrá su determinada función muchas veces porque además de su uso común también podremos usarlo para ir enganchados a un vehículo desde las alturas y así transportarnos o usarlo para ir más rápido a nuestro destino combinándolo con el gancho mediante impulsos. Por supuesto Rico podrá correr, esquivar y saltar como buen hombre de acción que es, eso sí, no podrá cubrirse de forma automática, o lo que es lo mismo, el sistema de cobertura aquí no existe, que es algo que a mí personalmente no me ha importado demasiado porque es un juego más de ir a lo loco que otra cosa, pero que sí puede molestar a aquellos que les guste tomarse la cosa con más calma.


El aspecto más importante de la jugabilidad en Just Cause 2 es sin duda alguna su libertad de acción aunque a la vez esto se transforma en su mayor defecto por una causa, la soledad que el entorno transmite. En serio, muchas veces nos dará la sensación de que en la isla hay diez personas y nosotros, nada más, porque veremos calles gigantescas vacías, ciudades con apenas cuatro o cinco coches y entornos sencillamente deshabitados por completo. Lógicamente esto no tiene nada que ver con la libertad de acción, pero mi relación viene a ser con la libertad de acción en un mapa tan grande, vamos, que lo de estar todo muy vacío es en referencia a lo gigantesco del mapeado y la poca gente que nos encontramos por él mientras lo visitamos por nuestra cuenta. Aún así y quitando ese detalle volvemos al tema principal y es que la libertad de acción será lo más divertido en este juego pues podremos hacer prácticamente casi todo lo que se nos venga a la cabeza, como ya pudisteis ver en vídeo publicado aquí en HLP, aunque eso es sólo un ejemplo. En esta libertad influyen mucho los vehículos, que los habrá de todo tipo como ya comenté antes, siendo los más divertidos los aviones y en concreto los cazas, que nos harán disfrutar de cada momento ya que será espectacular ir por la isla montado en uno de ellos. Añadir también antes de pasar al apartado técnico que tendremos a nuestra disposición un mercado negro que nos permitirá comprar vehículos, mejorarlos, mejorar nuestras armas y comprar otras nuevas y también nos permitirá que nos desplacemos de un emplazamiento del mapa a otro sin necesidad de recorrerlo todo por nosotros mismos.


En el apartado técnico Just Cause 2 destaca por ofrecer unos entornos altamente detallados, texturas muy sólidas, explosiones y efectos de luz a la altura de lo que se espera en un título de este generación y un modelado de personajes decente aunque pobre en cuanto a variedad y con animaciones un tanto bruscas y no demasiado fluidas. Se podrán encontrar distintos paisajes que irán desde montañas nevadas, pasando por desiertos, zonas de costa y entornos selváticos, todos ellos serán una delicia en el aspecto visual y más si lo jugamos en su versión de PC con los gráficos maximizados, así se apreciará todo su esplendor. El diseño de vehículos también será más que aceptable aunque se echan en falta un mayor número de ellos que añadan variedad y más gama de opciones a la hora de elegir, aunque eso sí, su control responderá muy bien y de forma muy arcade, aquí poco de conducción realista. Como es lógico y teniendo en cuenta la extensión de la isla de Panau el juego sufre de popping del mapa en gran cantidad de momentos, los elementos aparecen súbitamente en pantalla, algo que como digo es lógico y que tampoco es tan exagerado o brusco como para llegar a ser molesto.

El apartado sonoro tiene bastante importancia en Just Cause y está también muy bien recreado. El sonido de los árboles, del viendo, de los distintos vehículos, aviones, helicópteros, cualquier arma, las explosiones, etc, todo ello cuenta con un muy buen reparto de sonidos. Su punto débil reside en el doblaje, probablemente esto en la versión original no pase pero en la versión en castellano el doblaje deja que desear en determinados puntos del juego y en determinadas situaciones, variando con los personajes, o lo que es lo mismo, sin llegar a ser absolutamente terrible sí que se hace bastante inconsistente y no alcanza el mismo nivel que otros juegos, aunque para que engañarse, vamos a estar el 80% destruyendo cosas y el otro 20% viajando por el mapa así que no será un aspecto que se acabe teniendo muy en cuenta.


En definitiva lo que Just Cause 2 nos ofrece en una infinidad de posibilidades de libertad de acción en un entorno gigantesco, siendo este su punto más fuerte, que harán que tengamos juego como para mínimo unas treinta horas, recalcando siempre que si lo único que interesa es hacer misiones es más que probable que en diez horas ya esté terminado, eso y que os estéis perdiendo el principal atractivo de este juego, la posibilidad de hacer multitud de cosas y explorar los rincones de la isla con total libertad. Concluyendo ya, la gente de Avalanche Studios, suecos ellos, llevaron a cabo un gran trabajo con este sandbox y desde luego lo convirtieron en una referencia a seguir en cuanto a diversión se refiere, por supuesto tiene fallos y se puede mejorar muchísimo más, añadiendo por ejemplo más vida a los entornos y ciudades para que no de la sensación de estar en una terreno fantasma, pero esto son detalles que para nada estropean en profundidad la jugabilidad, una jugabilidad que hace de Just Cause 2 un juego en mi opinión infravalorado y muchísimo más divertido que otros sandbox del mercado aunque con menos posibilidades y más enfocado a la espectacularidad sin mucho realismo.

Aquí os dejo un vídeo de la primera misión del juego si no se cuenta la introducción, para que veáis lo que el juego nos ofrece ya desde el principio:




Ficha



Juego
Just Cause 2.


Desarrolladora: Avalanche Studios.

Distribuidora: Square Enix.

GéneroAcción / Sandbox.

Plataformas: PS3 / Xbox360 / PC.

Nota HLP (César): 83/100. (Versión de PC)

Nota Metacritic:  PS3 / XBOX360 / PC

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