2 jun. 2011

Análisis - 'Resident Evil 5'

Hay que remontarse a 2005 para poder hablar de la última buena decisión creativa (que no financiera) que se tomó en las oficinas de Capcom. Con la franquicia 'Resident Evil' acusando un serio desgaste tanto en la jugabilidad como en la calidad de sus títulos, la renovación de la saga era algo necesario y llegó con 'Residen Evil 4', que se alejó un paso del survival horror y se acercó uno más a la acción. El nuevo aspecto con cámara al hombro y el mayor peso de la acción sentó tan bien a la franquicia que para el gran estreno de la misma en la nueva generación practicamente nada se tocó, teniendo como resultado esta quinta entrega, y título que nos ocupa, 'Resident Evil 5'.

'Resident Evil 5' nos pone en la piel de Chris Redfield, viejo conocido de la franquicia que forma parte ahora de la organización BSAA y que viaja a un pueblo remoto de Africa en busca de un traficante de armas biológicas. Allí formará equipo con la exótica Sheva Alomar y sus aventuras y desventuras les enfrentarán a hordas de agresivos infectados, engendros mutantes y montruosas criaturas.

El argumento, lejos de ser una mera excusa para ponernos a disparar contra hordas de infectados, arroja bastante luz sobre los orígenes del virus-t y por el final del juego podría sospecharse que sirve como capítulo final de la saga, al menos en lo que trama se refiere. De una premisa simple surge una trama que pese a que no llega a entusiasmarnos, si que nos atrapa, y que nos reserva unos cuantos giros de guión sorprendentes.

La mecánica de juego no se aleja mucho de lo visto en 'Resident Evil 4', y básicamente la mayor novedad que incorpora es la enorme presencia del elemento de la cooperación con nuestra compañera, que será vital a la hora de completar puzzles, llegar a lugares inaccesibles o para sobrevivir en la batalla proveyéndose munición y medicinas. La IA de Sheva (en el modo de un juegador solo podremos controlar a Chris) es excelente, y aunque no quita de de vez en cuando de la sensación de estorbar, nos sacará las castañas del fuego unas cuantas vecez, y a la inversa.

¡Democracia real ya!

En cuanto al resto, ya lo conocemos. Cámara al hombro con puntero láser para apuntar a nuestros enemigos, inventario reducido para cargar munición y medicamentos que generalmente serán escasos (más aún cuando los tengamos que compartir con nuestra compañera) y escenarios plagados de enemigos que nos intentarán poner siempre en situaciones al límite. A esto ayuda la cuestionable en el ámbito lógico decisión de eliminar la posibilidad de desplazarnos mientras estamos apuntando, un elemento que consigue lo que pretende: aumentar la tensión.

Sucede al igual que en el capítulo previo de la saga que a medida que avanzamos, más se pierde la brillantez que caracteriza a los primeros compases de la aventura. De unos escenarios cuidados que reflejan a la perfección la inmundicia y el terror pasaremos a poblados tribales o complejos militares que dejan traspuesto a uno más que asombrado. Aún así, hay momentos realmente brillantes, en los que la estrategia y la cooperación se revelan como más necesarios si cabe.

El juego es disfrutable perfectamente en la experiencia en solitario, especialmente si se quiere prestar atención a la trama, sin embargo la experiencia en modo dos jugadores es mucho más divertida. Y esque los niveles que requieren cooperación son una auténtica gozada de jugar con una persona, y las situaciónes extremas en las que lo pasemos realmente mal son mucho más divertidas si hay alguien a nuestro lado pasandolo igual de mal que nosotros.

Para encontrarnos ante un título de Capcom, los diseños no son todo lo desastrosos que podían haber llegado a ser, y se puede apreciar inspiración en algunos escenarios. La factura gráfica es impecable, quizá lo mejor de la desarrolladora nipona. Como aspectos negativos, el tufo a movimiento mercenario que apesta en todo momento, ya que parece que han tirado más de topicos que de materia gris a la hora de firmar esta obra, y el exagerado diseño de algunos jefes finales, muy japonés, muy fanático, muy falto de inspiración.



En resumen, el quinto asalto de la franquicia de zombies más carismática se salda con un notable alto, con una entrega que a pesar de su nula originalidad y de la renuncia irremediable a su identidad consigue entetener a base de acción en grandes dosis y que realiza un gran acierto al abrir la jugabilidad hacia un plano más cooperativo que agradece bastante. A una aventura que ronda las 8 horas en el modo single player se suma lo mucho que puedas alargar la vida rejugándolo con amigos,que creedme, es mucho y muy recomendable.


Ficha:

Título: 'Resident Evil 5'

Desarrolladora: Capcom.

Distribuidora: Capcom.

Plataformas: PlayStation3, Xbox360, PC.

Valoración: 84/100

2 comentarios:

  1. A ver si nos lo acabamos algún día. Recuerdo cuando estábamos correteando por... bueno... el sitio este mientras nos perseguía uno de esos cabrones con motosierra. Cuando me lo termine ya le dedicaré un reanálisis, aunque creo que (por primera vez) le daré más palos que tú.

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  2. La verdad es que a mí me gustó bastante, me lo pasé con mi vecino y fue bastante divertido. Eso sí, deberías haber puesto que al jugar al multijugador en pantalla partida lo mejor es hacerlo en una pantalla de cine o algo, porque en una tele ya tiene que ser grande para que no te quedes ciego, ya que eso de partir la pantalla en dos cuadrados pequeños...en fin, que queda raro.

    Por lo demás de acuerdo con usted señor, good análisis.

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